Rotar tu colchón prolonga su vida útil porque distribuye el desgaste de manera uniforme.
Al girarlo cada 3–4 meses (cabeza ↔ pies):
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Evitas que siempre se marquen las mismas zonas,
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Mantienes el soporte más estable con el tiempo, y
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Reduces la probabilidad de hundimientos prematuros.
Es una práctica sencilla que ayuda a que tu Calm rinda mejor por más años.