Para conservar tu Calm fresco e higiénico por más tiempo, te recomendamos:
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Usar un cubrecolchón transpirable (algodón o bamboo).
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Lavar la funda 360° periódicamente en ciclo suave con agua fría.
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Ventilar tu habitación con regularidad.
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Aspirar el colchón cada 2–3 meses para retirar polvo o residuos.
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Limpiar derrames de inmediato con paño húmedo y jabón neutro (sin empapar el colchón).
Evita exponer el colchón a humedad excesiva o al sol directo por largos periodos.