Los colchones Calm llegan comprimidos y enrollados dentro de una tula, listos para transportar hasta tu habitación.
Este formato facilita la entrega, hace más sencillo moverlo por escaleras o ascensor y reduce el impacto ambiental del transporte.
Una vez abierto, el colchón comienza a expandirse de inmediato y puede tardar hasta 72 horas en alcanzar su forma final.
Todos los modelos incluyen 101 noches de prueba y 10 años de garantía.