Sí. Lo normal en la industria es un período de adaptación de hasta 30 días para acostumbrarte a un colchón nuevo.
Tu cuerpo necesita tiempo para ajustarse a un soporte más estable y uniforme, especialmente si vienes de un colchón viejo, muy blando o demasiado duro. Durante este tiempo puedes sentir el colchón “distinto” o más firme — esto suele mejorar progresivamente con los días.
En Calm te damos tres veces más tiempo que el estándar:
101 noches de prueba para que evalúes tu colchón con calma, en tu rutina real y sin presión.
Para adaptarte mejor:
-
Usa tu Calm todas las noches (evita alternar con otro colchón).
-
Asegúrate de tener una base firme y plana.
-
Rota el colchón a los 3 meses (cabeza ↔ pies).
Si después de 30 días aún no te sientes cómodo, sigues teniendo tiempo de sobra para probarlo y decidir.
Todos los modelos incluyen 101 noches de prueba y 10 años de garantía.