Para mantener tu garantía, tu base debe ser firme, plana y estable.
Funciona bien con:
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Base de madera sólida o plataforma rígida.
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Somier con láminas firmes y bien juntas (idealmente con espacios máximos de 6–7 cm).
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Base metálica en buen estado y sin hundimientos.
Evita:
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Bases muy blandas o vencidas.
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Láminas muy separadas o rotas.
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Superficies irregulares o inestables.
Usar una base adecuada protege el soporte del colchón y previene sensaciones de hundimiento.